FAMILIA Y PREVENCIÓN (2)
31/07/2008
Que los hijos puedan tener problemas con las drogas es un temor bastante frecuente entre padres y madres de adolescentes.
Realmente nadie conoce mejor a los hijos que sus propios padres, pero durante esta etapa del crecimiento las personas sufren tantos cambios que a veces puede resultar difícil reconocer algunas señales de “alarma”.
En general, los muchachos y muchachas que pueden llegar a establecer una relación problemática con las drogas pueden mostrar alteraciones en:
1º) El rendimiento académico: Obteniendo peores calificaciones que antes, haciendo peyas o pirando y todo esto con un peor comportamiento con los profesores u otros alumnos. Es importante que el seguimiento que padres y madres hacen de la vida académica de sus hijos sea constante, haciendo visitas frecuentes a tutores, orientadores y profesores (al menos un par de veces por trimestre no viene mal tener reuniones con el/ la Tutor/a escolar para saber “como va”, e informar a los hijos de estas charlas).
2º) Otros intereses: Perdiendo en interés que antes suscitaban otras actividades como deportes, juegos, informática, música, lectura... y reduciendo el tiempo que se dedica a las mismas. Es importante conocer cuales son los intereses de nuestros hijos y a que dedican su tiempo, la mejor forma de conocer esta parte de su vida es acompañándoles de vez en cuando en las mismas.
3º) Las rutinas cotidianas: Se producen cambios en las comidas. Se come más de lo habitual, o al contrario, se come menos de lo que se acostumbra, alteraciones en los horarios de sueño. Se duerme más o hasta más tarde de lo habitual o al contrario se duerme menos o se está despierto hasta más tarde.
4º) Las compañías: Se producen alteraciones en la elección de amistades, juntándose a gente que se sabe que consumen droga. Si un padre o una madre quiere tiene todo el derecho de informarse sobre quienes son los amigos de sus hijos y a que se dedican cuando están juntos.
5º) La personalidad y el comportamiento: Un mal humor y una rebeldía persistente, la agresividad y el nerviosismo pueden ser indicadores de un consumo problemático de drogas, así como conductas sospechosas como cerrar cajones con llave, tener objetos propios del consumo mechero, papel de liar... Los padres deben establecer las reglas de la casa, dejar claro que cosas no serán aceptadas y cuales son las consecuencias en caso de incumplirlas.
El Plan Municipal sobre Drogas de Avilés imparte una formación específica a Padres y Madres en el que se les proporciona un entrenamiento en habilidades eficaces para la prevención de conductas problemáticas en sus hijos. Puedes informarte en el siguiente en lace:
http://www.ayto-aviles.es/AytoAvilesPortal/portal/cn/NavSec/Documento?ITEM=c373e90fc900a047705e001279d2e011
y ha editado una guia sobre adolescencia que puede resultar pero que muy útil a madres, padres y educadores. Puedes bajártela en pdf en el siguiente enlace:
http://www.ayto-aviles.es/AytoAvilesPortal/portal/cn/NavSec/Documento?ITEM=c373e90ec32680448d35001279d2e011