acercamiento a distintos temas desde una perspectiva personal

1. Adoro los burros. Son mis animales favoritos.
2. Muy buenas Olmo! Cuánto tiempo! Aún no he seguido con la historia. Mea culpa. Es que estoy últimamente un poco vago... pero espero volver pronto.
3. Andaba yo feliz perdido entre las alfas sin preocuparme de las gamas y me pillas así, preparándome para la canonización y el paseo sobre el alfombrado.
Si no te avienes a razones y te acercas al alambrado para rascarme en la ingle no vas a poder engatusarme...
Quien se monta en un mundo paralelo es muy dueño de formar una nueva religión, lo que empieza de manera populachera aquí se convierte en paseo bajo el palio.
Por los monaguillos no te preocupes, la aclamación es una manera de alcanzar la santidad, todo por la gran Obra sin importar que sea a costa de los lomos de un burro que luego jubiló porque no es plan de ir en montura tan modesta cuando se piensa ser el amo del mundo.
Soy robusto pero humilde y él se queja que conmigo por los caminos se mancha las alpargatas con el polvo del camino, además yo disfruto durmiendo en posadas de fácil olvido.
No sirvo para el protocolo ni para llegar al cielo, formo parte del populacho y por muy santo que sea vivir en la miseria es duro.
Le gusta el ascenso fácil de los que te saludan hinchando el pecho aunque sea barrigón y medio taco plagado de vanidad el egregio personaje, tiene sus aspiraciones altamente situadas entre besugos y canta mañanas que desde el despuntar del alba le adulan.
Yo amigo...aquí me tienes contemplando desde la distancia, convencido que en el fondo no somos nada.
Bonita foto Olmo, hasta pronto
Xana
4. En burro debieron recorrer María y José el camino de Nazaret a Belén. En burro marcharon después de nacer el niño al exilio de Egipto, y montado en burrito hizo Jesús su entrada triunfal en Jerusalén.
Este simpático animal tuvo suficiente belleza poética como para inspirar al Premio Nobel de Literatura Castellana, Don Juan Ramón Jiménez en su obra, “Platero y yo.”
Con una quijada de burro mató Cain a Abel
Y, aunque el burro de Balaam era un burro, sin más. Podemos suponer que cuando dijo lo que dijo no sabía lo que decía. De manera que él no hacía más que aligerarse. Pero pareciera que Dios habló por su boca. Así al menos lo interpretan muchos.
Ayer nuestro presidente se quejó de que nuestros obispos hablan como si fueran políticos.
Ahora bien: nuestro presidente es un burro, nomás.
Ergo, etcétera.
En fin....
Este es mi destino,
al cabo de la calle estoy;
me siento como aquel ladrón
que busca su fortuna
en un callejón por donde nunca pasa nadie.
Como un burro amarrado a la puerta del baile.
El ultimo de la fila
5. !Ay! !Ay! mira que tristeza...que hasta escondido entre las ramas me vienen a provocar, yo que paso de doblar el lomo por no cargar las alforjas.
No pienso soltar rebuznos y aún menos doblar rodilla entonando cantos gregorianos.
Quizás comprenda el egregio personaje, que anuncia su triunfal regreso a los ruedos que a mí las arenas...ni acompañadas de canónigos, por muy tiernos que sean.
En claro :!del monte no me muevo! por mucho que me cuentes milongas y quieras dorarme la píldora prometiéndome paseos nocturnos con las herraduras mal puestas.
En cuanto a llamarme Platero, de nuevo se equivoca de persona. No soy burro cándido inofensivo de lana espesa, más bien burro dinamitero.
Tampoco dejo que me amarren a la puerta del baile, disfruto más soltando coces en medio de la pista.
Me gusta medirme a toros de lidia que saltan por encima las barreras, los limados o afeitados al segundo tiento ya abandonan la fiesta.
En cuanto a prestarte mi quijada para liquidar al vecino siempre ha sido muy fácil echar la culpa al vencido.
Si Dios se paseaba en burro ¿porqué no puede rebuznar los obispos?.
¿Ellos merecen más respeto que un Presidente electo?
Bueno lo dicho que de echar el diente voto por el plato fabada aunque no me guste el compango.
Resumiendo : no pienso perder el tiempo y mezclarme de nuevo en la rula.
Para darme un atracón de bocartes merluzas y besugos que al final tanto pescado fino producen alergias y termino con salpullido.
Sigue tu camino de Santiago que este burro ha tirado la albarda y no tiene ninguna intención de prestarte el lomo ni la quijada para servir en tu cruzada.
Pídele cuentas al Rey para que te preste el Babieca
6. ¡Je, Je, Je!