Gracias Sr. Graciano Torre y particularmente Sr. Natalio Grueso por su generosidad a la Fundación Niemeyer.
Gracias por embarcarnos en una ilusión en una comarca milenaria como Avilés (llamada la "Atenas de Asturias" por su tradición cultural). Aportó al siglo XX una gran generosidad: antes con sus emigrantes y después acogiendo la inmigración que trajo consigo Ensidesa.
Hijos de esos actores principales del Avilés del siglo XX (llamados "músicos" por su tradición a esa faceta del arte) y los que sobreviven de ellos, vemos cómo ese mismo siglo que forjó al Sr. Oscar Niemeyer nos embauca con el arte de su línea curva.