La incompetencia de Pilar Rodríguez somerxe nel caos a la Conseyería de Bientar Social
viernes, 09 de mayo de 2008 19:46
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Izquierda Xunida d'Asturies considera que la desautorización de la Conseyera de Bientar Social al Xerente del ERA constituyen una preba más del caos nel que ta la Conseyería. Ye evidente que la falta de lliderazgu políticu de Pilar Rodríguez y la so incompetencia incrementó'l problema. La falta de coordinación ente los altos cargos de la Conseyería ye evidente y provocó que la propia Conseyera tenga que desautorizar al Xerente del ERA.
Hai situaciones muncho más graves y que resulten enormemente perxudiciales pa los asturianos y asturianes: el colapsu nel que ta la Conseyería alquier dimensiones monumentales. La organización y la estructura orgánica ye un caos, les competencies ente diferentes Direiciones Xenerales solápense, duplíquense procedimientos…
Izquierda Xunida d'Asturies vino manifestando, nos últimos meses, la so preocupación pola situación de la Conseyería. En reiteraes ocasiones denunciamos el caos y el colapsu d'árees tan importantes na Conseyería como los servicios encargaos del Salariu Social o la Dependencia. Hai una carencia absoluta de planificación que se traduz, ente otres coses, en continua improvisación, falta de medios y retrasos inxustificaos na resolución de prestaciones.
Izquierda Xunida d'Asturies considera que los fechos ponen, una vegada más, en dulda la capacidá de Pilar Rodríguez pa dirixir la Conseyería de Bientar Social. Areces ye consciente de la grave situación d'esta Conseyería y optó, hasta'l momentu, por mirar a otru l´çau. Y eso tien consecuencies dramátiques pa munchos asturianos que ven, por exemplu, cómo siguen ensín resolvese les sos peticiones de Salariu Social cuando trescurrieron seis meses dende que lu pidieron (el plazu de resolución ye de tres meses) por nun mencionar el colapsu na aplicación de la llei de la dependencia o les 1800 persones que pidieron una plaza de residencia n'Asturies y tovía nun recibieron respuesta."
Vale.
en: izquierdaxunida.com
La izquierda
lunes, 05 de mayo de 2008 20:07
"Por José Manuel Barreal San Martín
Al hilo del artículo, “¿Desaparece la izquierda real?” de Alejandro Álvarez, compañero y amigo, publicado en La Nueva España el mes de marzo, quisiera abundar no tanto en los problemas de su organización IU, como en los que a mi entender puede tener la izquierda (utilizo conscientemente el término ambiguo de izquierda) en este país.
Brevemente, con respecto a IU, decir que siendo, como soy, defensor del derecho a una muerte digna, no me queda más remedio que respetar la “eutanasia política” que Izquierda Unida se aplica voluntariamente. No obstante, sería bueno un repaso al libro Hablando de IU (1997), de Carlos Taibo; tal vez ayudase a discernir algunas claves de la actual crisis.
Lo manifestado por el Nobel José Saramago: “antes nos gustaba decir que la derecha era estúpida, pero hoy día no conozco nada más estúpido que la izquierda” (larepublica.es, 14.06.07), no sé si obedece a la realidad o es una apreciación subjetiva. Sin embargo, que no sólo Izquierda Unida —¿la izquierda real?—, sino la izquierda de este país está en una situación precaria e irrelevante es un hecho que no necesita mucho análisis marxista.
Las elecciones del pasado 9 de marzo tendrían que marcar un antes y un después en el ámbito de la izquierda, y no sólo de IU. Se hace necesario un debate en clave actual. Una reflexión que huya de devaneos intelectuales y que las viejas glorias, muy respetables, así como los dinosaurios políticos, dejen a otros y a otras que impregnen con nueva savia a una izquierda que, más que real, parece virtual y deshuesada.
El escenario social y político en el que nos movemos deja poco espacio para la lírica “revolucionaria” y el análisis de las “condiciones objetivas”. La película que se nos pasa del mismo, en sesión continua, tiene unos protagonistas y un argumento que no puede quedar en la periferia de un análisis sereno y reflexivo. Así, la creciente derechización del panorama político: miles de trabajadores y trabajadoras votan a los partidos de derechas en Europa y aquí, al PP; las políticas neoliberales, defendidas tanto por la derecha como por la socialdemocracia, subordinando la política a la economía y propiciando unos estados y gobiernos sometidos a las multinacionales, especuladores bursátiles y toda clase de grupos de presión capitalista; los problemas medioambientales, que nos conciernes a todos; la desigualdad real de género en el trabajo y, mal que nos pese, en la familia; el incumplimiento de los derechos humanos, etc. Todo ello muestra y define, con urgencia, una agenda de tareas que, a mi juicio, está teniendo poco eco y escasa cabida en la izquierda.
Los planteamientos que se hagan no pueden ser recetas, siempre estarán supeditados a la duda, pues las futuras líneas de acción no son negras o blancas, hay tonalidades de grises. Sabemos que los cambios sociales y políticos no son lineales, como un proyectil (permítaseme el símil poco pacifista) sino más complejos, como el vuelo cambiante de la mariposa. Lo cual no invalida el debate de la futura izquierda alternativa y no tendría que devaluar su futuro programa.
Hace tiempo que la otrora clase obrera, perdió la centralidad política, situación que ya Manuel Sacristán lamentaba hace bastantes años. Esa “dimisión obrera” ha pasado a situar la alternativa en otros intereses colectivos, como lo verde-lechuga y el nacionalismo oportunista que junto con cierta actitud culturalista y estética parece ocupar el espacio en la “izquierda alternativa”, en detrimento de otras opciones sociales menos apegadas al voto.
La consecuencia, desde mi punto de vista, ha sido la ruptura de lo que, entiendo, fue el nervio, el cerebro y el ser de la izquierda: la unión y la interrelación entre emancipación, libertad y justicia social.
No es pesimismo reconocer que existen enormes dificultades de construcción de alternativas al actual modelo de producción y de distribución de la riqueza. Sin embargo, y precisamente por esas dificultades objetivas, la izquierda tiene la obligación, junto con las personas que nos interesamos por los posibles procesos alternativos, de plantearse, entre otros aspectos: por dónde avanzar, cómo hacerlo, con quién, para qué y qué camino tomar y seguirlo.
La izquierda que se autodefina alternativa y transformadora debería, a mi entender, recuperar la iniciativa propositiva, es decir, dejar de ser solamente reactiva a la derecha y mostrar con claridad y sin complejos que el socialismo es un sistema social viable y alternativo al actual sistema capitalista.
Finalizo con un párrafo, muy clarificador, del profesor de Economía Albert Recio, cuando expresa: […] “difícilmente se saldrá de la crisis si el debate se limita a la militancia organizada. Para que haya un camino a la izquierda, aunque de momento sólo sea un sendero, hace falta recomponer fuerzas y sumar energías. Y esto requiere un diálogo y una colaboración abierta con los sectores sociales que de alguna forma se inscriben en la izquierda…” Y, añado yo, sin tutelas de aparatos orgánicos e iglesias ideológicas, cuyos indudables buenos propósitos nos hacen recordar que “el camino del infierno está jalonado de buenas intenciones”."
en: www.ucm.es
Vale.
Cementerio español
lunes, 28 de abril de 2008 13:35
"Iba con mi amigo B.H.G. nigeriano de pro y mantero perseguido, que domina el española gracias a las numerosas palizaas recibidas de la policía municipal de Madrid, y nos dió por visitar un pueblo de la Guadalajara profunda. Bonito, buenos productos de la tierra, buena gente.
Y visitamos el cementerio.
Bastante descuidada, quizás por el aburrimiento que quiebra las lealtades más inquebrantables, dimos con esta preciosidad de tumba.
Le expliqué el asunto a B.G.H. y me preguntó: ¿y los del otro bando, los que murieron simplemente por que los mataron, dónde están?
¡AH!, pues todavía los andamos buscando!
B.G.H. me preguntó:
¿Acaso murieron sin los papeles en orden?
Pues más o menos, muchos papeles no tenían; dinero, menos; hambre, sí, de eso tenían bastante.
La cosa, dicha así se le acalaró bastanrte a G.B.H. Y hasta se sintió solidario con los que, justamente, no estaban en la tumba que veíamos; con los que, como muchos de los suyos, todavía carecen de tumba. Luego, nos tomamos unas cañas y nos cagamos en Dios y en la Patria."
en: kevinvazquez.blogspot.com
Vale.
Negociar con secuestradores
jueves, 24 de abril de 2008 11:40
"Sigo esperando con creciente impaciencia, ya casi desesperada, el comunicado del PP que condene al Gobierno de España por estar favoreciendo la negociación con los piratas que se han apoderado del pesquero Playa de Bakio en aguas del Índico. ¿No estábamos en que es de todo punto inaceptable negociar con terroristas? ¿No se había establecido como principio insoslayable que constituye un delito intolerable y un crimen de lesa patria ceder a sus chantajes?
“Pero éstos son delincuentes comunes”, me argumenta mi buen amigo Gervasio Guzmán, al que le incomoda mi argumento. “¿Delincuentes comunes? O sea, lo mismo que la gente de ETA, según han insistido hasta la saciedad los dirigentes del PP”, le respondo. Efectivamente, llevo años oyéndoles decir que, para estas alturas, los de ETA son ya sólo una banda de delincuentes que mantienen su actividad para hacer dinero, sin más. Como un modo de vida.
Es decir, igual que los piratas somalíes. ¿Y con aquéllos cabe negociar, e incluso pagar rescate, pero con éstos está prohibido incluso hablar? ¿Y allá mandamos diplomáticos, con todas sus credenciales, pero al que se atreve a intermediar aquí se le detiene de inmediato y se le conduce esposado a la Audiencia Nacional?
Dejo constancia, no vaya a ser que algún despistado confunda el sentido de mi sarcasmo, que apoyo todas las gestiones destinadas a liberar a la tripulación del Playa de Bakio (a toda, al margen de sus orígenes geográficos). De lo que me quejo (y de lo que me río) es del manejo de esos principios de quita y pon, que se inventan sobre la marcha para usar como arma arrojadiza en una situación concreta y que se esconden púdicamente en cuanto resultan inconvenientes o impopulares. O hay algunas condiciones en las que se puede y se debe negociar y llegar a arreglos con los chantajistas, por desagradable que resulte, o no las hay, en cuyo caso lo que debería exigir el PP al Gobierno de España es que respalde plenamente a la parte de las autoridades somalíes que es partidaria de tomar el barco a tiro limpio para neutralizar a los secuestradores, vivos o muertos.
Pero no sé. Algo me dice que no lo va a hacer."
en: www.javierortiz.net
Vale.